“El camino hacia la cima es como el viaje hacia uno mismo, una ruta en solitario” (ALESSANDRO GOGNA)

1 oct. 2016

Puebla de Lillo-Susarón-Camposolillo-Utrero-Rucayo

Fecha: 01-Octubre-2016
Situación geográfica: Alto Porma (León)
Itinerario: Puebla de Lillo-Majada Alta-Susarón (1878 m)-Majada Susarón-Camposolillo-Utrero-Rucayo-Cº Ferreras-Monte la Cervatina-Cº Ruidosos-Vega Ternillo-Puebla de Lillo
Tipo de ruta: Circular
Desnivel positivo acumulado: 1669 m
Distancia recorrida: 31,4 km

Mapa topográfico del IGN

Perfil de la ruta: 31,4 km

Sábado, 01 de octubre de 2016. Me desplazo de nuevo hasta la localidad leonesa de Puebla de Lillo (1144 m), en la comarca del Alto Porma, para hacer una larga e intensa ruta con ascensión incluida al pico Susarón

Ascenderé el pico Susarón por su cara NE

Sobre los 8:40 h inicio la ruta saliendo del pueblo por una pista cruzando el río Celorno por el puente del Camino Alto

Pronto abandono el camino principal para coger un desvío a la izquierda por el que continúo en ascenso hasta alcanzar la Praera Grande

Con el omnipresente Susarón vigilando mis pasos avanzo al Sur por el ancho camino

Tras superar una curva cerrada llego a la Majada Alta, un extenso rellano que es el punto de partida para iniciar el ascenso al pico Susarón

Así pues, inicio la ascensión a este coloso calizo del Susarón

Me esperan más de quinientos metros de desnivel hasta alcanzar la cima aunque la subida no presenta dificultad técnica alguna pero si un gran esfuerzo físico

En plena ascensión me encuentro con varios rebecos que campan a sus anchas por estos parajes calizos

Poco a poco voy progresando, con rumbo NE, por la empinada ladera hasta alcanzar la arista

Finalmente, me aproximo hasta la cima con vértice geodésico del Susarón

SUSARÓN (1878 m)

Desde la cima se obtienen unas vistas extraordinarias hacia la Cordillera Cantábrica y la comarca del Alto Porma

Al Oeste, damos vista hacia El Praíco, punto de partida del ascenso más habitual hacia el Susarón

Al Norte, contemplamos Puebla de Lillo

Las vistas hacia el embalse del Porma (también conocido como de Vegamián) son excelentes. Este embalse ocupa el segundo lugar en importancia, después del de Riaño, de la provincia de León, y fue puesto en servicio en el año 1968. Formado por una presa de gravedad de unos 75 m de altura sobre el cauce, puede almacenar más de 300 millones de m3 de agua procedente del río que le da nombre

En la cima se me echa algo la niebla y hace bastante frío por lo que, enseguida, reanudo la marcha

Al descender observo una canal al SE por la que también podría bajar pero descarto esta opción para evitar riesgos innecesarios ante el desconocimiento de lo que me voy a encontrar

Atrás dejo este hermoso pico Susarón envuelto por una fina capa de niebla

Descartada la opción de bajar por la canal haré el descenso por la arista Este, una larga y entretenida bajada por la afilada e intrincada cresta caliza

A medida que voy descendiendo, al echar la vista atrás, aparece más altivo y prominente el pico Susarón

El descenso no es cómodo por terreno tan escabroso lo cual hace que la marcha se ralentice

Poco a poco, llegamos hasta el final de esta larga arista donde giraremos al Norte para bajar hasta una valleja por la que seguiremos descendiendo después con rumbo Este. Mientras tanto, las vistas hacia Puebla de Lillo, Cofiñal y Redipollos son magníficas

Tras descender por la vallina llegamos a unas casas y almacenes cerca de Vega Namón

Luego cojo un camino que en suave ascenso va en dirección Oeste

Al llegar al Alto el Pandote sigo ladera arriba superando un pilón (seco)

Al remontar la cuesta llego a La Majada Susarón, donde aún se conservan las ruinas de un chozo de pastores y un corral para las ovejas

Luego, regreso de nuevo al Alto el Pandote desde donde disfrutamos de la excelsa belleza de esta mole caliza del Susarón

En El Pandote cojo una pista por la que continúo al Sur

Tras dar una curva giramos al Norte para llegar hasta el pueblo abandonado de Camposolillo (1131 m). Muchos pueblos de los alrededores, principalmente del desaparecido municipio de Vegamián, quedaron bajo las aguas cuando se inauguró el embalse en julio de 1969. No era el caso de Camposolillo, ya que el embalse nunca le alcanzaría en su totalidad. Así todo se procedió a la expropiación de las tierras, ya que el nivel máximo teórico del embalse alcanzaba algunas casas del pueblo, así que la mayoría de sus habitantes se fueron a vivir fuera hasta quedar totalmente deshabitado hacia finales de los años 90. Para mayor información os recomiendo visitar la excelente página "Memoria de Camposolillo", de Ángel Espín: http://www.angelespin.es/campo/creditos.htm

Aprovechando que en esta época del año el nivel del agua del embalse es más bajo, continúo por una antigua carretera que atraviesa la Vega del Campo

Al Sur, se encuentra una peña llamada Castildoruz; allí se conservaban hasta mediados del s. XIX los restos de un pequeño castillo. Luego, esa peña fue conocida como la Cueva de los Quesos, llamada así porque allí se elaboraba el "Queso de Armada", que también se hacía en el mismo Armada, Vegamián, Lodares y Camposolillo. Aunque próximo a desaparecer, se sigue haciendo en Primajas, Viego y Reyero

Más adelante, sigo por una pista con rumbo Oeste, hasta alcanzar el collado de Barbadillo (1198 m), divisoria entre los municipios de Boñar y Puebla de Lillo

Desde el collado inicio un largo descenso hasta la también abandonada localidad de Utrero

Al llegar a una encrucijada cogemos el camino de la izquierda que nos lleva hasta la localidad abandonada de Utrero (1154 m), otro de los pueblos afectados por la construcción del embalse del Porma. Al ser expropiadas las tierras de cultivo y cortadas las vías de comunicación, sus vecinos se vieron obligados a vender y marchar fuera. Más información en el excelente blog "Pueblos deshabitados", de Faustino Calderón: http://lospueblosdeshabitados.blogspot.com.es/2014/01/utrero-leon.html

En Utrero hago un descanso para comer pero, de inmediato, reanudo la marcha pues aún me queda mucho por caminar. Así pues, continúo por la pista que se dirige hacia el pueblo de Rucayo mientras contemplo al frente La Forqueta de Arintero, una preciosa horcada natural que se abre en medio del murallón calizo

Caminamos paralelos al embalse del Porma hasta alcanzar un collado (1132 m), con un paso canadiense, donde giraremos al NO en dirección a Rucayo

Más adelante, llego a Rucayo (1147 m), concretamente, al Barrio de Abajo

Luego me encamino hacia el Barrio de Arriba que es donde está situada la iglesia de este pequeño pero hermoso pueblo, perteneciente al municipio de Boñar

Al salir del pueblo continúo por la pista al NNO yendo paralelo al río y atravesando una pequeña foz

Al salir de la foz desembocamos en La Hueria, bajo la peña El Hórreo

La Hueria es una majada donde encontramos una moderna nave ganadera y una cabaña en perfecto estado junto a un antiguo chozo

Desde La Hueria me espera un empinado ascenso en varias revueltas hasta alcanzar el collado Ferreras

Finalmente, alcanzamos el collado Ferreras (1504 m) que, según me comentaron, en Rucayo la conocen como la collada Lillo

Desde el collado comenzamos a bajar por la pista atravesando, más abajo, la Pradera Ferreras

Más adelante, la pista gira gradualmente al NE atravesando el frondoso bosque de La Cervatina

A continuación, volvemos a ir en suave ascenso hasta alcanzar el collado Ruidosos (1412 m)

Después de un largo descenso desde el collado Ruidosos volvemos a ir en ascenso hasta alcanzar otro altozano

Más adelante, tras un pronunciado descenso, atravesamos la Vega Ternillo

Con rumbo Este, bajaremos cómodamente por la pista en dirección a Puebla de Lillo

Tras pasar junto a los praos de La Patina y los de Celorno llegamos a Puebla de Lillo, donde tendré la ocasión de volver a hablar con mi amigo Robustiano

Sobre las 18:45 h pongo punto final a esta larga y dura ruta de unos 31,4 km de recorrido y 1669 m de desnivel positivo acumulado. Una jornada completa con ascensión al pico Susarón y posterior rodeo al embalse del Porma pasando por un par de pueblos abandonados. Saludos y hasta la próxima